En esa medida, y desde su experiencia como diplomático, ¿cuál es la presencia cultural peruana en el extranjero?

En Literatura es evidente que seguimos siendo conocidos básicamente por Vargas Llosa y Bryce Echenique.

Es como decir Machu Picchu y las Líneas de Nazca, nuestras atracciones turísticas más conocidas en el extranjero. ¿Esto obedece al peso económico de nuestro país en el contexto global?

Obedece a que tanto Vargas Llosa como Bryce, y ahora Jorge Eduardo Benavides, están insertos en un importante aparato editorial como el español. El resto de escritores publicamos en editoriales locales y nuestras perspectivas de ser conocidos en el extranjero son muy escasas.

¿Se puede decir que parte del problema de que haya tan pocos escritores peruanos conocidos a nivel internacional tiene que ver con la casi nula presencia del Estado peruano en términos económicos, políticos y culturales?

Eso es muy relativo. Guatemala, por ejemplo, tiene a Monterroso y a Asturias. Más que los factores económicos, políticos y culturales, creo que es más importante el aparato editorial de un país. Por ejemplo, Colombia tiene una gran industria editorial, y debido a ello sus escritores son cada vez más conocidos a nivel mundial. En cambio, en el Perú apenas tenemos dos o tres editoriales que merecen llamarse así. De hecho, ni siquiera tenemos un mercado local interesante. Entonces, las posibilidades de que un escritor peruano publicado por una editorial peruana pueda ser conocido en Argentina, por ejemplo, son mínimas.

¿Cumplen las embajadas peruanas en el mundo labor de difusión cultural?

El Perú no tiene los medios ni la organización de un país desarrollado. Mal que bien, el Ministerio de Relaciones Exteriores es uno de los pocos ministerios bien organizados. Las embajadas son casi siempre muy pequeñas, siendo el mismo funcionario diplomático quien se encarga de la difusión cultural. No hay medios económicos para mantener un cuerpo dedicado íntegramente a la cultura. Son muy pocas las embajadas peruanas en el mundo en las que hay un agregado cultural que realmente merezca ese nombre. Otro factor limitante es que no podemos tener agregados culturales en todas nuestras embajadas.

Lima, enero de 2005

« Anterior